martes, 17 de noviembre de 2009
martes, 7 de julio de 2009
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Y si de cordones hablamos yo conozco unos que se han adelgazado tanto hasta volverse hilos, una serie de hilos muertos colgando afuera de las casa, rodeando las veredas enrollándose en los cables… colgando, colgando siempre de las casas vacías, enormes dormitorios amoblados donde las ratas salen corriendo y chillando a los patios, a los ante patios, pequeños jardines minúsculos con una rosa en el centro, o una bugambilia en los bordes, o una enredadera amarillenta media seca en los barrotes-cárceles que cubren y protegen las pequeñas mansiones, las pequeñas propiedades, los objetos muertos que adornan los cuerpos deambulantes medio podridos, medios nebulosos de las ciudades cementerios ágiles, inmensamente poblados, terriblemente dinámicos, donde los espacios cortos se abren como ventanas digitales una y otra vez mostrando en cada una un triller, una película gore, una niña o un niño huérfano viviendo una pesadilla que no es el sueño si no la realidad, un grito que no se detiene con la falta de oxígeno, una hilera de jóvenes moribundos ya crecidos, esperando una locomoción tétrica que se dirige al basurero, enorme hoyo, profundo vacío lleno de estiércol colapsante, rebosante… una maquina enlatando mierda, una fabrica produciendo mierda alimenticia para pobladores muertos, para niños muertos, para perros muertos
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Están pasando cosas extrañas, no hablo en tono apocalíptico, si no en el tono más normal que existe. Demasiado normal o quizá inquietantemente normal, aunque al decir esto pierda la dirección de lo que estoy tratando de articular… lo cierto es que se están perdiendo los botones, se están pudriendo las verduras, los pasos… se están muriendo mis vecinos, los papás de mis amigos, las mamás de mis amados amigos, los hermanos de mis amados amigos, se están muriendo todos y se van apilando de apoco cerca de mis zapatos. Veo sus caras apuntando hacia todas las direcciones que pueden encontrar en esos microsegundos y veo que no lloran, y que me abrazan y que me dicen que es normal, que todos mueren, que la gente se muere y que no importa eso. Que nos fumemos un parahüa y nos tomemos un vino tinto de esos bien baratos y salgamos a caminar de noche. Que vayamos al centro por que las luces del centro son muy atractivas y se disfrutan mucho.
Ojalá todos tuviésemos bicis y nos dejásemos dirigir por cualquier avenida larga de la ciudad, por esas grandes avenidas interminables, llenas de autos apuntando siempre a la dirección que nos entrega el calidoscopio formado por la velocidad y las luces, por esa fugacidad de los momentos, esa minúscula memoria atrapada por el ojo y el tacto y luego desaparece en la instantánea que la luz estática se convierte en rayo. Un enorme rayo interminable, un camino infinito con un punto estrellado en las manifestaciones luminosas que entrega la virtualidad del momento, o por lo menos, esa ilusa ideas de virtualizar los momentos. La velocidad maneja el instante sucesivo, el recuerdo, el hoyo interminable al que nos exponemos con la primera palabra, con la primera aparición orgánica frente a la lluvia meteórica retumbante y sedienta, frente a la fiebre y el pánico que produce la caída interminable boca abajo.
lunes, 25 de mayo de 2009
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jueves, 7 de mayo de 2009
Buen día
Dormir y despertar llorando, en estos momento pasan cosas que mi corazón no soportará, en estos momentos no hay dulces sueños ni grandes pesadillas, si no un tormeto constante... la tranquilidad no existe, las horas el reloj se prolongan demasiado y de pronto pasan veloces. No existe nada que pueda detener esta caída... no existe nada alrededor.
miércoles, 6 de mayo de 2009
Cronograma

mi lengua está cada vez más torpe, las horas silenciosas estallan por las noches y las percepciones cambian en cada hora... la conciencia se formó en una cuerda floja que nunca amó aquel leento movimiento
definitivamente no le tengo amor a la humanidad, solo a unos cuantos vivientes, a unas cuantas personas que puedo sumar con mis dedos
todos los días se puede ir todo lo pensado al carajo
todos los días muere gente
nunca es tan cierto lo que se concidera cierto
adiós, todos los días es bueno decir adiós
las propagandas de cualquier tipo marean, convulsionan. la escritura como propaganda esunverdadero asco
un día desperté y estaba sola y nadie se acercó nunca más
cuando me di cuenta que mis manos parecían ser hábiles y en realidad eran muy torpes dejé todo lo pensado, y no me dolió tanto abandonar la escritura
la lectura y la escritura como sinónimo de vida
los excesos de gente no son sano para las gentes
me quiero tomar una droga que me deje extasiada pero que no sea éxtasis
mañana, nuevamente, tendré que ser una persona asquerosa rodeada de estudiantes
el paseíto, el paseíto, el paseíto más bonito
podría existir la combinación, andar en bici y leer, pero no se puede
la humanidad debería tener un mecanismo ontológico que permitiera la desaparición completa por opción individual
la humanidad no debería ser tan excesiva, tan excesivamente horrenda
me gustan las papas fritas y hace tiempo que no como
ya me parece que no existe el día o los prolongados instantes de tranquilidad absoluta
el origen del mundo siempre fue la muete, Dios es el engaño mundial más macabro, la falacia que condenó a la humaidad a la esclavitud voluntaria
la locura y la cordura no son hueas tan distintas ni alejadas
me voy a dormir
ahora soy un Kraken
lunes, 4 de mayo de 2009

El otro día soñaba que se acababa el mundo, hace tiempo soñe que mataba a la presidenta, también señé que despertaba y que estaba rodeada de gente muerta y todas ellas eran personas que amaba... soñar y despertar gritando, soñar y despertar gritando, soñar y despertar y que ese despertar sea aparente... soñar y despertar en una pesadilla (parece que esto ya lo dijeron una vez).
