Extraño inmemoriales motivos de felicidad…recuerdo las manos que se rozaban con la gente de la calle mientras llovía y caminando prendía un cigarrillo contenta, mojándome los pies, olvidándome del frío …extraño que me digan ilovener, a medio día, en el tiempo que la gente se desbordaba de amor por otra gente sin conocerla tanto, cuando amar se sentía fácil y complicado a la vez, por que no existía el compromiso del amor, si no, más bien la iniciativa que producía este mismo… recuerdo haber tenido amigos bellos que se murieron en el camino dentro de una fealdad encontrada por ahí… recuerdo que un tiempo recordaba mucho y que todos mis recuerdos terminaron siendo mi presente en continua evocación al pasado… en ese tiempo había mucho miedo en el aire y yo huía de él.
Hace días recuerdo fardos de pasto seco, y pienso cuan ruin y horrenda puedo ser cuando me siento agónica y con fiebre… todo campo se hace flores sin que se las pidan, pero yo no puedo reír cuando me atoro de palabras apretadas y la gente me mira con cara de pena, como quien ve un calcetín en el suelo, sucio y pisado pensando ¿Dónde estará su compañero?... no puedo evocar más cosas por el momento, el resto me las reservaré para no caer en el acto patético de la emoción con llanto o con risa, quizá olvidare muchas otras para que el llanto no sea de dolor… mientras tanto yo se que el tiempo no es mío ni lo será, ni que me espera ni que nada, entonces miraré ridículamente como aquel y aquella se miran todos los días con ganas de besarse mientras sus parejas miran por otro lado con cara de No tocar: propiedad privada.

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