jueves, 14 de febrero de 2008

Morisqueta


Definitivamente, este sol tibio morirá en cualquier momento, las canciones se disuelven en melodías silenciosas y las gargantas de a poco dejan de sonar, el invierno pudo más que el verano y ya todo se enfría nuevamente, como siempre, como todos los días. Ya olvidé el momento en que mi cabeza la tomaban del pelo y mis pies se veían suspendidos en el aire, ahora sólo recuerdo el frío de los malos momentos que aún no se van para siempre.

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